HISTORIA REAL
 

Esta historia que les cuento es absolutamente real, han pasado muchos años del primer encuentro con
mi querida Luisa. Una hermosa rubia que me llevaba 20 años hermosos, yo tenia 28 y ella 48, lo
primero que me atrajo de ella, fue su hermoso y redondo culo, entro en mi negocio acompañada de su
hijo que tenia 25 años, buscando un repuesto para su automóvil, verla y sentir las ganas de tenerla
fue todo uno, yo era un hombre felizmente casado, no castrado, me gustaba mirar cosas por fuera,
pero no era que me enloquecía, tenia una mujer muy linda. con buen cuerpo y sexualmente muy activa,
por lo tanto me sentía satisfecho, hasta ese momento. 
No sabia como hacer para sacar los datos, eran clientes muy circunstanciales, nunca los había visto,
pero no se como (la calentura exprime el cerebro), negué tener el repuesto y quede en conseguirlo, por
lo tanto necesitaba sus datos, ese fue el primer contacto. Como ustedes se imaginarán esto paso un
martes y el viernes de esa semana ya estaba llamando, pero Luisa estaba muy lejos de lo que yo
quería, cada vez que quería hablar con ella, me pasaba con el hijo, por lo tanto, no podía nunca,  poder
decir nada. Entonces utilicé el viejo sistema de ganar por el lado del hijo, quede con él, en volver a
llamarlo, cuidando de averiguar el día que él no estaba y ese día aparecí. Me hizo pasar, con el
desinterés demostrado en su cara, me atendió muy formalmente, no como hice para derivar al tema que
me interesaba, pero al rato ya sabia que hacia 5 años había enviudado, que no tenia amigos y excepto
su hijo, estaba sola en el mundo. Nos, sentamos en un sillón y me ofreció un whisky, el cual por
supuesto acepté, eso me empezó a poner a mil, la miraba y la quería comer, pero no podía, recién la
conocía; por lo tanto me mordía la lengua, hasta que no pude mas y le confesé todo el siniestro plan
que había urdido para poder conocerla, que me había llevado mas de tres meses poder abordarla y que
estaba desesperado por ella. Esperé la peor reacción, pues me puso una cara que era para matarme, me
asuste, dejé mi vaso, para si me pegaba el cachetazo, por lo menos no me iba a volcar la bebida
(recuerden que yo era casado, y tenia que volver a casa), con todo cuidado cerré los ojos y el tiempo
no pasaba nunca, sentí su mano venir y agarrar mi cabeza, me atrajo hacia ella, y nos dimos un beso
que nos atravesamos con la lengua, hasta matarnos.Mis manos empezaron hacer lo que tanto habían
deseado, tocar ese hermoso culo, llevaba un pantalón ajustado que se lo marcaba terriblemente, al
tiempo se lo afloje y le toque sus carnes firmes y su culito duro, ella no se quedó atrás, abrió mi
bragueta, mi pene saltó como loco afuera, lo agarró y se bajo a chuparlo de una manera que era
preciosa, la lengua subía y bajaba, su boca me succionaba, que parecía que me iba a dar vuelta, le
acabe todo adentro, sin que ella dejara de chupar y chupar. Nos desnudamos y nos fuimos al
dormitorio pues todo lo que pasó fue en la sala de recibo, saltamos a la cama ya desnudos, me baje a
chupar esa hermosa concha que se ofrecía desesperada por un beso, las piernas se abrían en forma 
total, cuando yo estaba con la lengua bien adentro, se cerraron de tal forma, que casi me ahogan, los
gritos de mas, mas, mas, no paraban, acabó dejo sus piernas abiertas, mi pene estaba erecto a mas no
poder como si no hubiera pasado nada y se la metí de un golpe, no es que sea chiquita, tengo lo mío,
y se que tengo que tener cuidado cuando la meto, pero esta entró como si hubiera nacido para ella,
cogimos hasta las dos de la mañana, sin parar, luego me fui a casa, pero empezó otra historia que si les
gusto esta les prometo que les sigo contando
Hasta la próxima
 
ETANIEL