BORRACHERA Y ALGO MAS
 
 

La borrachera, el alcohol precipitaron las cosas, permitieron acallar las 
inhibiciones y dejar que la curiosidad y el deseo se adueñaran de la 
situacio. Ocurrio hace tres años, yo tenia 45 y mi amigo Steve 42. Somos 
amigos desde hace muchos años. Cada tanto nos juntamos y salimos a comer y 
tomar algunas copas en un bar y ponernos al tanto de nuestras vidas. Ese 
viernes, aprovechando que su esposa estaba de viaje, terminamos la noche en 
su casa. El vino dio paso al champan y terminamos con whisky. Nos agarramos 
una borrachera fenomenal. Me desperte de madrugada, estabamos acostados en 
la alfombra del living, sin mas ropa que los calzoncillos. Steve estaba boca 
abajo profundamente dormido. Yo estaba con medio cuerpo encima de el y  mi 
mano adentro del calzoncillo de Steve, tocandole el culo. Me sorprendi y no 
pude recordar como habiamos llegado hasta esa posicion. Todavia hoy seguimos 
sin saber. El asombro dejo paso a la agradable sensacion de acariciar el 
culo de Steve. Me gustaba el tacto de esas nalgas grandes y suaves. Despacio 
le quite el calzoncillo. Tenia un culo muy lindo por ser hombre. Blanco, 
bien parado, con unas nalgas redondas y carnosas y sin vello. Me quite el 
calzoncillo, tenia la pija bien al palo, y rogando que Steve no se 
despertara me acoste sobre el. Acomode mi verga entre las nalgas y empece a 
frotarsela. Me sentia cada vez mas excitado. Steve seguia dormido, o eso 
parecia. Sentia unas ganas terrible de penetrarlo. Empece a chuparle el culo 
y como no sentia resistencia alguna de mi amigo, abri bien sus nalgas, 
acomode la pija sobre el ano y empece a empujar. Me costo trabajo pero logre 
entrar la cabeza. La sensacion de estar adentro fue increiblemente 
agradable. Steve dio un pequeño gemido y se sacudio, pero siguio dormido. 
Lentamente eenterre mi verga hasta el fondo, me encantaba como el culo de 
Steve apretaba mi pija. Empece a bombear con fuerza, sentia que casi se 
salia y volvia a enterrarla hasta el fondo. La poronga queria estallar pero 
ese culito tan apretado no la dejaba. Steve no se movia, seguia dormido, 
casi como desmayado y yo imploraba que siguiera asi toda la noche, todo el 
dia , siempre. Senti la pija reventar y mi leche caliente llenando el culo 
de Steve a borbotones. Me quede quieto sobre mi amigo, hasta que mi verga se 
salio del culo. Me levante, le bese el culo con reverencia, agradeciendo 
todo el placer que me habia dado y me tire sobre el sillon. Me desperte a 
media mañana, estaba tapado con una frazada. En la alfombra solo se veia mi 
ropa desparramada. Me levante. Prepare cafe, al rato entro Steve en la 
cocina. Le pregunte como se sentia y me dijo que bien pero con pequeño dolor 
de cabeza, consecuencia de la cantidad de alcohol que habiamos tomado. 
Terminamos la taza de cafe casi sin hablar. Me despedi y sali para mi casa. 
A las pocas cuadras me volvi. Me parecio ridiculo que nos comportaramos como 
si nada hubiera pasado. Nos sentamos en el living y esta vez no fue 
necesario preguntar nada. Me dijo que se sentia raro, confundido, pero no se 
reprochaba nada. Que era la primera vez que le pasaba algo asi. Me desperte  
cuando me estabas chupando el culo, me dijo, primero no podia entender que 
estaba pasando, pero no tenia fuerzas ni ganas de hacer nada, me resultaba 
mas comodo quedarme quieto. Recien cuando estabas empujando tu pija para 
entrar en mi culo, continuo Steve, comprendi lo que pasaba. Me dijo que no 
tuvo tiempo a reaccionar ya que sintio un fuerte dolor y luego la presion de 
mi verga entrando mas y mas en su culo. No podia decir si le habia gustado, 
pero que en ningun momento se sintio mal. Yo le dije que para mi tambien 
habia sido la primera vez, que no sabia como habiamos llegado a estar 
semidesnudos en la alfombra y que me habia gustado mucho. Le dije que me 
guastaria hacerlo otra vez, pero esta vez sobrios y despiertos, sin ninguna 
excusa de por medio. Steve no me contesto nada. Le pedi que se acostara  y 
me dejara hacerle masajes. Se puso boca abajo sobre la alfombra. Le quite la 
ropa y empece a acariciarle el culo. Le dije que no entendia como nadie 
habia querido cogerselo antes con el culo tan hermoso que tenia.   Steve 
sonrio, parecia que le gustaba el halago de su culito. Me desnude y empece a 
chuparselo de nuevo. Esta ves mi amigo Steve no dormia, despues de unos 
pocos lenguetazos en su agujero, empezo a gemir y contorsionarse . Le dije 
que me moria por entrar pero solo si el queria. No espere que contestara y 
de un solo envion le enterre la verga hasta el fondo. Si la primera culeada 
fue muy buena, esta era fantastica- Yo bombeaba como un desenfrenado y Steve 
se meneaba y empujaba el culo contra mi, gemia, jadeaba y me pedia que no se 
la sacara mas. Fue una culeada genial. Esta vez Steve no tenia dudas. Me 
dijo que le daba miedo cuanto le habia gustado y que por favor no le pidiera 
el culo otra vez. Necesito tiempo para manejar todo esto, me dijo. Entendi 
perfectamente, yo tambien me sentia un poco extraño. No volvimos a hablar 
del tema por unos meses. No hiso falta. Desde ese entonces nuestras salidas 
ocacionales ya no terminan en borracheras.