CON EL AMIGO DE MI MARIDO



 

Por la educación que he recibido, siempre he sido muy moralista y por lo tanto reprimida, al leer mi relato, muchas que pensáis como pensaba yo,  opinaréis que soy una puta zorra, ( pues tendría que haberlo sido mucho antes), tengo que deciros, que si estáis en mi situación y vuestro marido es complaciente como el mío, dejéis los miramientos a un lado y le deis a vuestro cuerpo el gozo y placer que se merece, pues las mujeres tenemos un cuerpo maravilloso para gozar y ser gozado y es una verdadera pena que por las circunstancias que sean, no le demos el gozo y placer que podemos experimentar y se merece.
 
Cuando me folla mi marido pensaba que quedaba satisfecha pero  mi cachondo cuerpo, necesitaba  algo más. Apenas comienza a acariciarme ya se pone a cien, mi hermoso culo le enloquece y sobre todo le excita el pensar que soy follada por otro, insinuándome  a  su amigo, que según el tiene una buena polla y que seria la apropiada para desvirgarme bien el coño y mi precioso culo, que dice que tengo, pues la verdad que tengo un hermoso culo, (aunque ya tengo 49 años y he sido preñada y parido varias veces, estoy muy bien conservada y dotada  en todos los aspectos, como dice mi marido estoy mas potable y maciza que nunca) y sin duda mucho mejor que muchas jóvenes y  jovencitas.( soy alta, morena y a pesar de mis años, tengo una hermosas tetas y un hermosísimo culo duro y una boca muy sensual y chupona.  Con frecuencia me siento mirada y observada por los hombres y que como dice, me pegarían una buena sobada por todo. Como le gusta a mi marido y a mi no me disgusta, siempre llevo ropa, faldas cortas o mallas, bien ajustada que hace que mi trasero
y mis otros atributos, se muestren en su forma perfectamente. En alguna reunión que le he acompañado y que estaban sus compañeros de trabajo, en algunos corrillos les escuchado comentar que era mucha hembra para mi marido, está para follarla cuatro o cinco a la vez, mira que está buena, nunca le he dicho a mi marido lo que escuche de sus compañeros. Mi marido es alto y delgado, esta bien, no comparable con su amigo, pero el pobre tiene una pollita pequeña, ahora diría que muy pequeña, sé que no ha estado con otras mujeres y quizás haya sido por ese motivo, por mi parte desde que me case, hasta hace unos años como mas adelante contaré, por mi hermoso trasero como por mi chocho, solo había entrado olgadamente la pollita de mi marido, por lo que viendo algunas de las pollas de las películas porno pensaba que mi culo y mi chocho todavía seguían sin haber recibido su pleno desvirgamiento, pienso que la preocupación de mi marido era ese motivo y que teniendo tan
buena vaca, no pudiese montarla  y joderla  como un buen toro. Muchas  veces sin decírselo a él, he pensado que me podría hacer y sentir una buena polla, el pollón  de su  amigo José y me pongo muy calentorra y cachonda. Mi marido es muy amigo de José, y sé que desde hace mucho tiempo le cuenta nuestras intimidades.

Hace mucho, viene proponiéndome echarme a un buen macho, pues como soy tan buena hembra, tendría que ser montada por un buen semental  y que con gusto desearía que fuese  su amigo. Sé que lo hace porque piensa que de ese modo yo voy a quedar totalmente satisfacha y también  porque le gustaría verme bien follada y sobada por él. Y me dice que sin tardar mucho me lo echará un  día para que me monte y  follé, como debo ser follada, pues estoy sin explotar y debe ser bien explotada una hembra cachonda y calentorra como yo, y que ese premio se lo merece una polla bien gorda y larga, la de su amigo, la idónea para que mi chocho quede bien jodído  y me desvirgue totalmente mi hermoso culo y que está seguro que gozaré como una loca, pues aunque no quiera reconocerlo, soy una buena cachonda y tengo un cuerpo, que merece ser devorado. Confieso que tal insistencia me hace sentir curiosidad y  llega a excitarme de tal manera, que cuando mi marido me folla, ya pienso que es su amigo el que me clava su polla y me derrito toda.

Siempre le decía que no, pero él insistía, cariño, hasta que no vea a tu hermoso cuerpo vibrar de gozo, no estaré tranquilo. En tiempos compró un consolador que según dice parece la polla de su amigo, no me gusta mucho al principio por sentirlo frío, pero  cuando me lo mete en mi coño y en mi culo( pues dice que asi me lo adapta a la polla de su amigo) a pesar de la frialdad, siento tal  excitación que no puedo parar y  llego al orgasmo con él adentro y muchas veces estando a solas y calentorra, el preciado instrumento a perforado mi chocho y mi culo estando en mi mente y poseyéndome el cipote del amigo de mi  marido. 

Como seguía insistiendo, ya estaba deseosa y ansiosa, le dije que aceptaba. El sólo hecho de pensar que iba a ser bien jodida y perforada por todo por otro hombre, me excitaba y sentía fuerte deseo y mas si era su amigo José quien me iba a follar. Pues le tenía bastante simpatía y sentía hacia él bastante atracción, que no había pasado desapercibida por mi marido y pienso que el también sentía lo mismo por mí, siempre me ha caído muy bien, la forma de hablarme y sobre todo mirarme cuando me veía, pues su mirada siempre ha sido picara y sabia que me miraba con deseo y alguna que otra zurra y algún que otro pellizquito, me había dado en mi trasero, diciéndome la hermosura de culo que tenía. Mi marido me lo había dicho varias veces: José cuando te mira te está follando y yo le decía que eran suposiciones de mal pensado. Tengo que decir que José es todo un hombre, moreno, muy guapo y bien fornido, está pero que muy bien,  mi marido sabía que de vez en cuando tenía alguna aventura con otras mujeres, (su mujer es muy poca cosa y desde que la conozco, siempre me he
preguntado como pudo casarse con élla), un día me indico a una que José se la tiraba con frecuencia, era la esposa de un militar conocido y me quede chafada,  pues aparentemente era una beata, al enterarme de esto me hizo crecer la ansiedad y sentir cierta envidia. Pensé que si mi marido, lo aceptaba tan normalmente, porque no podía probar y darme el gusto y ser otra mas de las penetradas por su polla, pero por otra parte siempre he sido muy moralista y mirada, pero mi marido siempre me dice que me conoce muy bien, que soy una reprimida, calentorra y cachonda y que lo que necesito es una buena chorra que me perfore bien el puto cuerpo de zorra que tengo.

Según mi marido, José tenía una verga tremenda. Mi esposo me la había comparado con la de algún actor que trabaja en películas porno y si realmente se le aproximaba en dimensiones y grosor  era estupenda. Siempre pensé y deseaba que algún día se la podría llegar a ver accidentalmente y era mi obsesión versela a la minima oportunidad que tuviera. 

Mi obsesión era tal, por ver su polla, que cuando estábamos juntos los dos matrimonios, instintivamente, mi mirada se fijaba en su paquete, un fin de semana que pasamos juntos los cuatro en su casa, aproveché que tanto su mujer como mi marido estaban charlando, para disimuladamente entrar en el cuarto de baño, pues sabía que estaba duchándose. Me decidí y entré dispuesta a todo, pero tuve mala suerte pues cuando entré de golpe en el cuarto se sorprendió y se tapó  sin poder verle nada. Qué desilusión, me disculpe, diciéndole que pensaba que no había nadie en el baño, me quede todavía con mas curiosidad pues no le vi lo que pretendía, pero sí su fuerte cuerpo. Por lo que todavía  me quede mas intrigada y con unas ganas tremendas de verle la verga  y llegue a envidiar a su mujer que pudiese disfrutar de ella, por lo que en mi pensamiento ya, ansiaba y deseaba ser totalmente sobada y  follada por él.

Así  que  deseosa, acepté la propuesta de mi marido, pero que tenía que hacerle prometer discreción y un silencio total. 

El dia llegó, antes de lo que yo pensaba, pues seguía dudándo de que mi marido se atreviese a dar tal paso y a que se hiciese realidad su deseo de que su amigo  me follase. Era sábado, me comento que había invitado a  José a merendar, que me pusiese llamativa, con la falda corta con una raja lateral y que se ajusta totalmente remarcando bien mi estupendo culo y que dice estoy muy sexy y enseño bien todo el muslo y sin bragas, pero me puse unas braguitas tanga negra, que a mi marido le encanta, me duche y me dipile bien todo, estando en la ducha note como mi marido hablaba con josé por teléfono para fijar la hora de la merienda y no puede aguantar, mi mano fue directamente a mi chocho, cogí el vibrador que compró mi marido y que estaba en el armario del baño y me lo  metí a tope en mi coño, me masturbe y me corrí como una verdadera puta pensando,  que por fin iba a ver su polla y no solo eso, si no que la iba a tener dentro de mi y me iba a follar y dar con ella  por todas partes.

José vino, me dió  un beso y me dijo, que estaba muy bonita y que me hacia mi marido para  estar tan buena, le sonreí, durante la merienda, me fui poniendo muy cachonda por la conversación que llevaban entre los dos y las insinuaciones que mi marido le hacia  referente a mí, que si era una reprimida una moralista, pero era una calentorra y buena zorra, que necesitaba mucha marcha y me volvería loca una buena polla. Después de merendar se sentaron en el sofá mientras les servia el café, mi marido al acercarme hacia su lado, al reclinarme para servirle, pues el café lo servia en la mesa pequeña, me subió la falda y me dio una zurra en el culo a la vez que le decía, José, mira que hermosura de culo, que clavada de polla necesita, cogiéndome por las caderas me sentó en sus piernas frente a José, me dió un beso y me dijo: preciosa, nuestro amigo, te va a dar un buen  postre, te va a dar lo que hace muchos años, te tenía que haber dado y que necesita este cachondo cuerpo, te va reventar y desvirgar muy bien con su polla, el chochete y este hermoso culo que tienes, yo hice como que me oponía, pero estaba tan excitada y deseosa, empezó a meterme mano, yendo directamente a mi chocho, subiéndome totalmente la falda y dejando a la vista de su amigo, mis piernas y mis muslos hasta la
cintura, no comforme, me abrió las piernas de golpe, me retiro la tanga a un lado dejando al descubierto , todo mi hermoso culo y chocho, abierto y mojado totalmente por la excitación que ya tenía, mira José que papo tiene la cachonda, lo tiene totalmente abierto, ya está preparado para tu polla, mi marido con esas palabras, me entregaba a su amigo y  empecé a temblar por todo mi cuerpo, José me miraba sonriente, sabia, que muy pronto me iba a hacer totalmente suya, iba a ser perforada por todo por su maravilloso cipote, preciosa, que mejillón y que hermosura de culo tienes zorra mía, te voy hacer gozar como una verdadera zorra, voy a perforar todo tu cachondo cuerpo con mi polla, te voy a dar lo que necesita una puta hembra como tú, las veces que he deseado clavar mi chorra hasta los cojones en tu puto culo. te voy a meter mi polla hasta reventarte, sus manos empezaron a sobar mis muslos de abajo arriba, yo saltaba temblorosa por la excitación, levantaba mi
culo de abajo arrriba llena de deseo, José me sobaba y de que manera, mis muslos, masajeando mi culo por todos los lados apretándome y casi pellizcando mis muslos y nalgas, susurrándome lo buena que estaba y las ganas que tenia desde que me conoce de follarme, y de hacerme sentir todo lo que puede sentir una buena hembra y que mi querido amigo, tu marido no puede darte, te voy a hacer la mas  puta y zorra de las mujeres, todo ello me excito todavía mas, me besó en la boca, sentí que el fuego me subía. Me empezó a acariciar muy suave y cuando llegó a mi pantorrilla, sentí que desfallecía, deseaba esas caricias deseaba que me hiciese toda suya, que su mano se metiese en todo mi  coño y me lo arrancara. Mi marido me había recostado sobre el sofá y me iba desnudando observando todo lo que me  hacia su amigo. (estaba gozando viendo a su mujer gozar y gemir en manos de su amigo, como un cabroncete). Me  quito de un tirón las braguitas quedando abierta de
piernas y  todo mi cuerpo al desnudo para José, deseaba tremendamente tocarlo, ansiaba ver su gran polla, se quito la camisa, los pantalones y ante mí apareció su maravilla verga, madre, que hermosura, nunca había visto cosa igual, larga y gruesa con un hermoso melocotón rosa en la punta, me cogió mi mano y la puso sobre ella, instintivamente empecé a menearla, noté como crecía en todas sus dimensiones, un temblor tremendo recorrió todo mi cuerpo, realmente no había exagerado mi marido, cariño, vida mía, metemela, clávamela, revienta mi chocho, amor.

Mi marido me besaba en la boca y me decía, cariño, lo bien que te va a  dejar todo tu cachondo cuerpo,  soy  muy feliz viendo como te soba totalmente mi amigo, quiero que no quede nada de tu cuerpo sin ser sobado por él, mientras José  besaba mis piernas, mis muslos, sus manos se aferraban a mis tetas, sobaban fuertemente mi culo, no me tocaba mi coño para nada, cuando se acercaba, pasaba de largo a pesar de mis suplicas y eso me calentaba todavía  más y ardía de deseo de que lo hiciese. Mis pezones parecían reventar. Estaban tan duros y excitados que el solo roce de sus dedos me hacia morir. Comencé a temblar, suspirar y gemir como una loca, José, cariño no puedo mas, hazme tuya, ya, meteme tu polla, jodeme.. 

Se lo suplique, sabía que estaba totalmente cachonda, llevó su mano a mi coño y me introdujo con fuerte impulso no sé cuantos dedos en mi chocho abierto y humedecido totalmente al tiempo que con el pulgar comenzaba a masajear mi clítoris, haciendo que debido al placer que sentía mi culo se levantara en aire, aprovechando con la otra mano cogerme el culo acariciándomelo y apretándomelo con fuerza el cosquilleo que sentía era indescriptible y senti clavar sus dedos entre mis nalgas dando un chillido tremendo, amor, me estás matando de placer. Sus manos y dedos me poseían por todos los lados y parecían multiplicarse sobando todo mi cuerpo. 

Sin sacar sus dedos de  mi culo, me abrió las piernas, apoyó su cabeza entre mis piernas metiendo su lengua en mi coño,  lamiendo todo clítoris, hasta que, finalmente, me penetró con su lengua, su dedo o dedos seguían clavandosen en mi culo, no podía aguantar mas y  exploté, era imposible  contenerme y chille con todas mis fuerzas, tuve mi primer orgasmo. Nunca había sentido nada igual. Mi marido me miraba maravillado y animaba a su amigo, diciéndole, ves sabia que era una buena zorra reprimida,  su pollita estaba a tope, pues era un juguete comparada con la de su amigo, que era cada vez mas grande y hermosa. De pronto se puso entre mis piernas elevándolas y colacandolas sobre sus hombros agarrando su verga con su mano y levantándome el culo con la otra, (por fin iba a recibir el premio tan ansiado) me la enchufo en mi chocho abierto y dando un fuerte empuje, me la clavo a tope, sitiendo sus huevos golpear en mi culo, me estaba reventando toda  y chillaba y gemía de gozo, cariño matame con tu hermosa polla. 

Su verga, como una lanza, entraba y salía en mi chocho,  de mi mejillón como él dice, avanzando con cada fuerte acometida  hacia el fondo de mí, hasta mis entrañas,  la otra mano sobaba mi culo abriéndome totalmente. Me estaba reventando todo, ya no podía aguantar más, me iba a correr como una zorra puta y el lo sabia, tiene mucho mundo y sabe lo que necesita una puta hembra, como yo, el continuaba bombeando y cada vez con ritmo mas violento, sus embestidas me resultaba ya insoportable y me corrí barbaramente, agarrándome fuertemente y casi arañando sus espaldas, me la saco me cogió en brazos, y besándome me llevo a la cama. 

Me echó encima de la cama, me abrió nuevamente de piernas me las puso en sus hombros y  volvió a
penetrarme con toda su fuerza sintiendo todo dentro de mí toda su lanza, mi esposo estaba observando todo, estaba gozando viendo como su amigo me jodía bien jodida y me hacía su juguete y esclava, reafirmando su opinión de que sabía  que era una buena zorra y que mi cachondo cuerpo requería lo que estaba recibiendo de su amigo. Cerré mis ojos y exploté en otra corrida maravillosa, esta vez sintiendo su tremenda explosión de leche dentro de mí.

Se  fue al baño y mientras tanto yo cogí la pollita de mi marido y comencé a menearla y chuparla, a la vez de que le decía que su amigo se me estaba follando como nunca había imaginado que un  hombre pudiese hacerme lo que me estaba haciendo, y que me encantaba y estaba gozando como nunca creí fuera posible, que quería ser la querida de su amigo y que lo iba a necesitar mucho y que sí, que reconocía que nunca había imaginado pudiese ser tan zorrra y puta, si cariño, quiero que seas su querida, gozo mucho viendo y sabiendo que mi hermosa mujer recibe a tope en su cachondo cuerpo y que habia tenido que recibir desde hace mucho tiempo, le dije  sí, cariño, ahora sabe tu esposa lo mucho que puedo gozar y ser gozada y le hice acabar muy pronto, echando su leche en mis tetas, cosa que no hacia desde hacia mucho tiempo, bonita lo que voy a disfrutar cuando te clave su polla en tu hermoso culo, que ganas tengo de ver como te perfora todo este culo de puta que tienes. 

José volvió y empezó a besarme y acariciarme suavemente, su hermosa polla se ponía dura nuevamente. Yo quería gozar más, quería que clavase su polla en mi hermoso culo, él lo sabia ( sabia que tenía a su disposición a  una buena zorra insatisfecha) y me puso encima de él, coloco una mano en mi culo, mientras me acariciaba con la otra las tetas, jugando y casi pellizcando mis pezones totalmente inchados de placer, me apretaba bien las nalgas. En esta postura, vi su polla como una lanza que apuntaba directamente a mi concha, cogiéndome de mis nalgas, me elevo sobre las rodillas, me empujo fuerte hacia él, clavando en mi chocho todo su mango hasta los huevos, yo subida y bajaba  chillando de gozo, sintiendo la entrada de de su polla cada centímetro, gozando como no había gozado jamás, sentía que me reventaba de gozo, así cariño, revientame con tu polla, raja bien todo mi chocho, cariño, quiero ser tu puta, quiero que me llenes toda de tí. ¡Qué manera de joderme!,
me cogía las tetas, me apretaba el culo en el que también sentía un cosquilleo tremendo y sus labios se fusionaban con los míos, era toda suya, nunca me imagine que me pudiese entregar y gozar tanto a un hombre, me estaba poseyendo toda. Ya me había olvidado hasta de mi marido, nos miraba excitadísimo y tenía su pollita erecta nuevamente, amor, mira que minina tiene mi marido, así que le hice una seña compasiva para que se acercara y me la puse nuevamente dentro de mi boca -sabía que le gustaba mucho eso- y comencé a mamársela. José seguía con su manguera apagando el fuego de mi chocho con su explosión de leche. Mi culo estaba abierto, lo sabia y me clavo su dedo, chille de gozo, le dije no puedo mas amor, voy a, a explotar, note su descarga dentro de mi, y todo mi cuerpo tembló de gozo, los tres estallamos en intensos orgasmo y quedamos  recostados sobre la cama. 

Luego de un buen rato me puso su hermosa polla entre mis tetas sobandolas con ella, después en mis labios, ahora me la vas a mamar bien mamada, te la vas a tragar toda, me entraron unas ganas tremendas de chupar el maravilloso melocotón de su polla José, me fue girando suavemente hasta quedar en un perfecto 69. Acerqué mi boca al glande agarrando decididamente su pollón por el tronco mientras le acariciaba los testículos con la otra mano. Jamás había pensado que en mi boca pudiese entrar semejante verga, me entraba a tope, chupaba y chupaba su glande maravilloso. Yo estaba lanzada y me tragaba una y otra vez, su polla descomunal chupándosela con vigor y estremeciéndome cada vez que él bombeaba lentamente y su lengua seguía lamiendo mi chocho, mis piernas totalmente abiertas, mi hermoso  culo subia y bajaba totalmente abierto por el gozo y la excitación, note como engordaba su polla en mi boca y seguidamente su maravillosa explosión de su leche, me la tragué toda, hasta la última gota, mi marido dijo, puta zorra, sabia que eras una puta, pero no tan zorra, es
verdad nunca me imagine que pudiese demostrar delante de mi marido y con su amigo que fuera tan puta, y nunca me bebí la leche de mi marido, así que no me extraña la expresión de mi marido cuando vío que la reprimida de su mujer se tragaba sin reparos la