HOSPEDADO EN UN CONVENTO
| Creo que mi historia
tiene algo de original pues nunca he leído algo así aunque
soy un lector asiduo de esta web. Primero debo decirles que mi nombre es
Harold, tengo 23 años y vivo en Colombia. Estuve de viaje por Italia
hace algunos meses y me hospedé en el convento de unas monjas amigas
de mi hermana.
La noche en que llegué
fui directo a dormir pues estaba muy cansado y casi no pude conocer a las
Los primeros días me dedique a conocer Roma pero en las tardes y en la noche hablaba con las novicias. eran cuatro chicas venidas de Brasil. Empezamos a charlar y a veces me esperaban para cenar juntos. Una noche - y mucha atención que aunque poco creíble es el punto central de mi relato - la Madre Superiora debió viajar a una población cercana puesto que otra monja se había enfermado. cenamos juntos y la monja partió a su viaje dándole instrucciones a otra algo mayor, sorda y un poco enferma. Esta monja que quedó a nuestro cargo se fue a dormir muy temprano y nosotros nos quedamos charlando como habitualmente lo hacíamos. algunas novicias se fueron a dormir también y quedé solo con dos chicas -de las brasileras que había hablado antes - Ellas me contaron que extrañaban mucho su país y que se sentían solas. yo les dije que me imaginaba lo duro que era estar ahi con tan poca diversión y tan lejos de sus hogares y una de ellas comenzó a llorar. la otra para que nadie se enterara nos invitó a su habitación (!!!) y cual no sería mi sorpresa cuando allí adentro sacaron una botella de vino y empezamos a beber. ellas me contaron que lo hacían habitualmente cuando se sentían solas puesto que ésto les hacia sentirse mejor. Una copa por aqui, una copa por allá, un chistecito medio picante y de repente una de ellas -la que había llorado- que estaba medio ebria, se sentó en la cama y dijo que se estaba arrepintiendo de estar allí y que desearía un poco más de acción. su compañera le dijo que no entendía y ella replicó que extrañaba el sexo. Me quedé de una pieza y no podía creerlo... "pero son humanos pensé". Ella -la llorona- me miró fijamente y me dijo que si podía besarla una sola vez. que luego ella se iría a dormir. Yo -sin saber porqué- me puse muy cachondo y accedí. me acerqué al borde de la cama donde ella estaba, me senté a su lado, y la besé. cuando me estaba retirando ella puso sus manos por detrás de mi cabeza y me acercó mas... yo entendí que "el negocio" apenas comenzaba y me dispuse sicológicamente a cometer mi "Pecado Santo". La otra novicia nos dijo que se iba a dormir pero que continuáramos tranquilos. Yo empecé a desvestir a la monja "rebelde" y cuando quedó semidesnuda, sentí que sería una velada fantástica. Sus senos estaban erectos y duros y su respiración empezaba a cortarse. le lamí el cuello y ella esperaba callada a que yo diera el golpe final. Empecé a besarla
más rápido, le introduje mi mano en su ropa interior y sentí
lo húmeda que estaba... le acaricié el clítoris y
la desnudé por completo. Ella se arrodillo enfrente mío y
se metió mi miembro en su boca...lo chupaba deleitada, lo lamía
y lo rodeaba con su lengua. Para este entonces yo ya me había olvidado
que estaba en un convento comiéndome una monja y entonces la recosté
al borde de la cama y empecé a penetrarla. Al principió le
dolió un poco pero después, cuando mi pene entró
por completo se movía con un ritmo que envidiaría cualquier
mujer de afuera. Nos movimos acompasadamente y podía sentir
su sudor.... entonces le propuse hacer el famoso 69 fruto de tantos orgasmos
en mi vida. Se acostó y el sexo oral nos empezó a reportar
mutuos beneficios... en pocos minutos nos estábamos derramando los
dos. Ella se tragó todo mi semen y antes de que pudiera
Puedo contar lo que sucedió 3 noches después, pero una próxima ocasión. Si les interesa mi historia, me gustaría que me escribieran a chess4a@yahoo.com Espero que les haya gustado. |