IRENITA - VIAJE AL PARAISO
| Esa mañana,
me sentía no se, pero muy inquieta, me puse mi ropa interior
de costumbre, tanga y bra normales, ropa de vestir no muy gruesa, una falda
de nylon-lana, una blusa blanca con poco escote y me dirigí a la
guardería a dejar a mi niño, tome un taxi y como no había
tráfico, rápidamente llegamos, le iba a decir al conductor
que me esperase para llevarme a mi trabajo, pero como era muy temprano
preferí, esperar e irme en el metro.
Después
de encargar a mi niño en la guardería un pensamiento cruzo
por mi mente, será cierto lo que dicen que sucede en el metro, que
las estrujan, que les meten mano, que..., en fin todas esas cosas, si creo
que sería bueno sentir lo que dicen las chicas en la oficina, por
lo que me dirigí y entre al tren subterráneo.
Tengo que bajar llevando dentro de mi lo cálido de su semen y la verdad voy encantada, que hombre, que huevos, cogerme en el metro, la verdad ¡¡¡que rico!!!, bueno ahora se que son ciertas las historias de sexo entre desconocidos dentro del metro. Llego al trabajo, siento que me escurrió semen del desconocido en mis muslos, por lo que entro al baño para lavarme los estragos de mi batalla sexual en el metro. Me siento tremendamente caliente, lo sucedido en el metro me hace estremecer y un deseo de recibir semen en mi boca, me hubiese encantado mamársela ahí mismo para que se le quitará lo travieso, aún es temprano, parece que no han llegado ningún compañero, le hablo al vigilante y le pido un favor, que venga necesito su ayuda, sabes que, le digo, no piense mal de mi pero, estoy desesperada necesito hombre le digo al mismo tiempo que le sobo su verga tras su pantalón, él simplemente me sonrie y dice adelante reynita soy todo tuyo. Me arrodillo ante él, le desabrocho su pantalón y se los bajo, acaricio sobre sus chones su verga que ya se encuentra lista para su ataque, se los bajo y empiezo a besar con desesperación el objeto de mis amores, le abrazo por sus nalgas y lo jalo hacia mi para que su verga me entre completamente, hasta mi garganta, se la chupo con desesperación, es tan rica. La chupo por toda su extensión, entreteniéndome con mis besos, en su cabezita, en su largo tronco, la base de este precioso mástil, sus huevos, tan peluditos me encantan y chupo sus pelitos, nuevamente se la succiona con todas mis fuerzas, quiero extraerle el néctar para las diosas, espera un poco reynita, dejame metertela un rato, me levanto y alzo mi falda y el me la introduce, que mojadita estas, preciosa, le sonrió (bueno es que estoy muy caliente y el recuerdo del metro, la inundada de semen en mi vagina y el estar mamándosela al vigilante que tiene cerca de 50 años, pues me tiene al borde de mi orgasmo), así que le baño con mis jugos su verga que entra y sale rítmicamente de su guante. Me vengo preciosa, me dejas bañarte tu interior. No espera papacito, ohh, ohh, dámela en mi boquita, siii, por favor necesito tu leche en mi boca, vamos, espera,… Me la extrae y me agacho a besársela a chupársela abrazándome fuertemente de sus nalgas, siento el primer disparo en mi garganta, lo jalo hacia mi para no dejar que me la saque y toda su leche me sea disparada en el interior de mi boca, así continuo hasta dejársela completamente seca, sin semen, por lo menos, para ese día. Nos acomodamos la ropa, le doy las gracias. Gracias papacito,
estuvo riquísimo tu semen, ahora tengo que trabajar, hasta luego.
Pero.., ¿cuándo lo haremos otra vez? No sé papito,
pero cualquier día de éstos necesitare mas lechita y tú
produces una muy deliciosa. Hasta luego.
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