APUROS EN LA PLAYA
| Somos una pareja
de gaditanos a los que les gusta practicar el nudismo, es más casi
no concebimos en ir a una playa con bañador.
De vez en cuando hemos colgado fotos nuestras en internet en situaciones muy personales y nos encanta el morbo y hacer el amor en los sitios en donde puedan pillarnos. La historia ocurrió este verano, aunque realmente fue en el mes de mayo. Nos disponíamos a pasar un día tranquilo en una de las playas nudista que hay en los Caños. El día era caluroso y bastante sofocante, Inés mi mujer de treinta y dos años, tiene un cuerpo estupendo, grandes tetas, hermoso culo y un apetitoso chochito. Ese día se había depilado y recortado el vello púbico por lo que su rajita sonrosada quedaba totalmente libre de pelitos incordiantes y esto debo de reconocerlo me puso a cien, por lo que empezamos a bromear sobre juegos picantes. Uno de nuestros juegos consistía en averiguar si las chicas que se ponían cerca de nosotros tenían el conejito depilado o velludo y el que acertara proponía un reto al otro. Me tocaron dos jovencitas, calculo 19 años y como no se quitaban el bañador decidimos apostar sobre otro tema e Inés propuso apostar sobre si en 10 minutos hacían topless o no. Yo dije que no y ella que sí. Pasaron los minutos y no lo hicieron así que le tocaba a Inés hacer mi mandamiento que consistía en bajar a la orilla y sentarse justo en donde la arena empieza a estar húmeda para que cuando pasara el primer hombre, ella abriera sus piernas y enseñara sus sonrosado conejito. Así lo hizo y el primero que pasó fue un chaval con un buen mandado que en cuanto se vio el percal se paró y le dijo algo a mi mujer que la hizo sonreír ( nunca me dijo el comentario del chaval. Al subir noté como tenía los pezones duros y los labios húmedos por lo que comprendí que el tema le había excitado. Como no se ponía nadie más a nuestro lado decidimos volver a apostar sobre las dos chicas que consistió en si se pondrían la parte de arriba para ir a bañarse o no. Yo dije que si e Inés que no, y no tuvimos que esperar mucho tiempo para averiguarlo ya que se levantaron se pusieron la parte de arriba y se bañaron por lo que Inés volvió a perder. Esta vez decidí jugar más fuerte y le pedí que se tumbara boca abajo y se metiera un par de deditos por el conejito hasta que yo le dijera que parara. Al principio no quiso pero luego se puso a tono y empezó a meterse un dedo y luego otro. La postura y el hecho de que las personas más cercanas estuvieran a mas de 30 metros disimulaba un poco la masturbación de Inés. Pero las chicas que se estaban bañando dejaron de hacerlo y cuando estaban a menos de 10 metros avisé a mi mujer para que parara, pero la sonrisita de las dos chicas delataban que se habían dado cuenta. El hecho es que a las chicas el tema debió de motivarles ya que se quitaron la parte de abajo quedándose en bolas. No acertábamos a verles el conejito así que yo aposté a que una de ellas, lo tenía muy peludo y la otra arregladito. Pero perdí ya que las dos lo tenían muy arregladito, tanto o más que mi mujer. Así que me tocó cumplir el reto de Inés que consistió en ponerme cachondo y cuando la tuviera empalmada tendría que bajar a la orilla, pasando por el lado de las chicas y bañarme. Ni que decir tiene que no tardé mucho en empalmarme, entre las chicas de al lado, la masturbación de mi mujer y los toqueteos que ella me estaba dando, me puse a cien en un minuto. La verdad es que fue un corte pero Inés había cumplido mis deseos y ahora yo debía de cumplir los suyos. Yo no me atrevía ni a mirar cuando pasé por al lado de las chicas, pero según Inés ellas si que me miraron y no precisamente a la cara. El caso es que en cuanto me metí en el agua una de las chicas, la que a mi parecer estaba más buena, vino a bañarse totalmente desnuda y muy cerca de mí. El caso es que cada vez que se zambullía me mostraba su rajita perfectamente depilada y esto hacia que mi erección no bajara por lo que me tuve que quedar un buen rato en el agua hasta que mi mujer vino a bañarse y empezó a besarme con sus piernas entrelazadas ( ni que decir tiene que en el agua esta postura es fácil de mantener. Yo notaba como mi puntita chocaba contra su rajita y extrañamente se introducía un poco con relativa facilidad ( a veces lo hemos intentado hacer en el agua pero resulta bastante difícil ya que el agua salado no facilita la lubricación) pero ese día todo entraba con facilidad. Ya no pude aguantarme más y con la chica a menos de cinco metros se la metí hasta el fondo a Inés. Ella miraba a la otra chica como diciéndole mira es mío y tú te quedas con las ganas. Al principio disimulábamos los movimientos pero vimos como la chica empezaba a masturbarse y entonces decidimos dejar de fingir y disfrutar de la escena. La compañera de ella vino al agua y ambas se empezaron a reír y a hacer comentarios verdes sobre nosotros, que si dale fuerte que si córrete ya que si dale la vuelta. Por supuesto que esto nos calentaba mas y más así que decidimos Inés y yo salir del agua y terminar en la arena. Dispusimos un par de sombrillas que llevábamos de forma que sólo se nos viera por un lateral que daba a una duna, por lo que desde la orilla y desde los laterales no se nos veía, ni siquiera las chicas que se habían salido del agua podían vernos al principio, pero luego vimos como movieron sus toallas y se pusieron a menos de cinco metros en donde podían verlo todo. En este momento supimos sus nombres Sara y Maleni. Sara era la mas lanzada y fue la que ni corta ni perezosa empezó a masturbarse mientras Inés me estaba comiendo la poya y yo le metía un par de dedos por su rajita. Al cabo de dos minutos Inés se puso en posición para que yo le comiera todo su rajita, y así estuvimos hasta que Inés tuvo su primer orgasmo y Sara también ya que dejo de meterse el dedito y lanzó un gemido. Maleni advirtió a Sara y de paso a nosotros de que una pareja se acercaba por la orilla, pero yo decidí que Inés siguiera con su tarea. Debo de advertir de que mi mujer es una experta mamadora y de que a mí me encanta terminar en su boca para que se trague toda mi leche, pero como tengo buen aguante esto tardaba en ocurrir. Sara y Maleni nos avisaron que la pareja estaba a unos 25 metros a nuestra derecha por lo que decidí echar un vistazo y pude comprobar que se trataban de unos amigos nuestros que suelen venir con nosotros a tomar el sol desnudos, así que decidimos hacernos los Suecos y no saludarlos por lo menos hasta que terminara Inés la faena. Claro esta que a partir de entonces Sara y Maleni solo se dedicaban a mirar. Yo ya estaba a punto de correrme pero deseaba darles otra visión a nuestras amigas voyeurs y puse a Inés a cuatro patas con la cabeza en la arena y el culo levantado y bien abierto y empecé a rozar mi capullo ensalivado a su culito. Nunca me ha dejado darle por el culo pero si me deja que juegue un poco con mi puntita en su culito, pero debería de ser la excitación que el caso es que empujé un poquito y entró sin dificultad la parte del glande sin que Inés se quejara del dolor. Ella mientras tanto se metía los dedos por el coñito y yo intentaba meterle un poco más la poya por su culo, pero sin éxito ya que me dijo por favor que parara. Por lo que saque lo poquito que había metido y se la metí de un solo empujón por el coñito. Desde luego que debía de estar mi mujer súper excitada ya que con sólo dos o tres empujones volvió a tener un orgasmo que tuve que taparle la boca para que no se enteraran nuestros amigos. Yo ya no podía más y decidí terminar corriéndome en la cara de Inés. Adopté una posición adecuada para que Sara y Maleni no se perdieran detalles. Tumbé a Inés en la toalla y yo me puse de rodilla y mientras me masturbaba encima de ella empezó a caer la gran lechada. Puse perdida a Inés el pelo, la cara, parte del pecho y lo que ella se había tragado, pero al ponerme de rodillas cometí el error de que se me veía por lo que Sonia, que así se llama nuestra amiga, vino a saludarnos justo en el momento en que Inés estaba todo llena de leche. Fue una situación bastante molesta pero luego al cabo del día se volvió bastante placentera ya que Gonzalo y Sonia también son bastante cachondos en este aspecto y nos deleitaron con un espectáculo digno de contar. Pero eso será en otro relato. Pd: Somos una pareja exhibicionista que nos gustaría recibir relatos y fotos de otras parejas al siguiente mail: chenchoygadita@hotmail.com |