APUROS EN LA PLAYA - II

Recomiendo leer la primera parte para entender esta segunda. Ocurrió justo una semana después de la anterior. En esta semana los cuatro amigos, Inés, Gonzalo, Sonia y yo (Juan), habíamos estado bromeando sobre la situación y sobre nuestras fantasías sexuales o nuestros juegos sexuales. El caso es que decidimos hacer una apuesta y la pareja que la perdiera tenía que someterse a la otra, pero respetando el tema de no hacer intercambio de pareja.
El caso es que ganaron ellos la apuesta, por lo que Inés y yo nos temíamos lo peor, pero para nuestra sorpresa la petición de ellos fue bastante agradable.
Nos citamos para un martes para ir a la playa de siempre a hacer nudismo y nos pidieron que lleváramos las dos sombrillas y un par de sábanas, de lo demás se encargaban ellos.
Durante el trayecto de casa a la playa Inés no paraba de preguntarse que nos tenían preparado y yo no podía evitar una gran erección imaginándome cosas. Llegamos a la playa y ya ellos estaban instalados, ninguno de los dos se había quitado el bañador, lo cual nos llamó la atención.
Sonia llevaba un bikini de triángulos verde que dejaba ver casi el pecho pero le cubría el pezón. He de advertir que las tetas de Sonia no son muy grandes pero bastante duras y bien puestas. Mide un metro sesenta y pesa 55kg y la verdad es que está muy buena. Gonzalo es un tipo normal, del montón aunque bastante deportista por lo que no tiene grasas en el cuerpo.
La playa estaba desierta y estábamos a la altura de la duna por lo que dispusimos las sombrillas y las sábanas de forma que no se viera nada excepto encima de la Duna. En total teníamos cuatro sombrillas y desde luego solo se podía ver el interior si te acercabas mucho. La playa estaba casi desierta, un par de parejas  a unos cien metros y un matrimonio con dos hijos a unos doscientos metros, el día estaba un poco nublado y no hacía demasiado calor.
Yo me quité el bañador y Sonia me dijo que tenía la puntita muy brillante a lo que Inés respondió que era de la excitación que teníamos los dos. Gonzalo bromeaba con Inés porque ella no se quitaba la parte de abajo (Inés se lo había afeitado al cero y no me había dicho nada) y ella dijo que luego cuando pasáramos a la acción.
Gonzalo sacó una cámara de video (ellos nos comentaron que tenían muchos videos caseros haciendo sexo) y nosotros pensamos que querían grabarnos follando pero lo que querían era que yo les grabara mientras Inés haría de directora. A mí la idea me encantó y ellos nos dieron carta libre para cualquier cosa menos a follar a la vista de todo el mundo.
Después de un baño empezó la acción. Gonzalo quitó la parte de arriba a Sonia y dejó ver dos pezones erectos y las tetitas aún blanquitas de Sonia, se besaban apasionadamente y vimos como el bulto de él empezaba a tomar medidas considerables. Mi mujer daba instrucciones y ellos la cumplían, por fin Sonia se quitó la parte de abajo e Inés le pidió que se pusiera a cuatro patas y abriera bien su coñito para que yo le hiciera un primer plano, pidió a Gonzalo que se quitara el bañador y pudimos ver un miembro hinchado de por lo menos 18 cm lo cual me llamó la atención ya que en posición normal Gonzalo no pasaba por estar bien dotado. Obligó a masturbarse a los dos y a mi a tomar primeros planos, por fin le pidió a Gonzalo que le comiera el conejito a Sonia sin cambiar ella de postura por lo que a cuatro patas y con la cara apoyada en la toalla, le podía comer el culo y el coño sin grandes esfuerzos. Al cabo del rato le pidió a Gonzalo que le lubricara el culito con su lengua, y Sonia dijo que era virgen por ahí pero Inés recordó que nos habían dado carta libre para todo pero que no la iba a obligar a hacer algo doloroso ya que ella también es reticente al sexo anal.
Se pusieron en postura 69, y le pidió a Sonia que se metiera la poya entera en la boca, lo cual ella hizo sin ningún tipo de esfuerzo mientras Gonzalo lubricaba el culito con saliva y un dedo y yo empalmado y excitado grababa a uno y a otro. En este momento Sonia empezó a emitir gemidos característicos de un orgasmo y Gonzalo advertía que el también se iba a correr. Inés mandó a Sonia que recogiera en su boca todo el semen de Gonzalo, pero tuvo que dejar escapar un poco debido a la gran corrida de este. Así que el semen le resbalaba por la cara a Sonia e Inés me pidió que hiciera primeros planos mientras obligaba a Sonia a juguetear con el semen en su boca.
Después de esto nos dimos un bañito para calmar los ánimos y yo le decía a mi mujer que por qué no se quitaba la parte de abajo y ella decía que esperara. Al volver del baño ellos pidieron continuar hasta acabar la cinta así que Inés después de que ellos se pusieran a tono obligó a Sonia a que se dejara sodomizar asegurándole de que si le dolía pararíamos (yo de nuevo empalmado ya que iba a asistir en primera fila a la desvirgación del culito de Sonia). Primero un dedo y luego el pene de Gonzalo. Inés pidió a Gonzalo que se tumbara y Sonia encima para así ser Sonia la que tuviera la voz cantante. Para facilitar la penetración fue la propia Inés la que con permiso de todos ensalibó el culito de Sonia. Yo hice un primer plano viendo como el culito se abría para dar paso a la punta de ese cipote, cuando hubo entrado el capullo, Sonia pidió parar un poco. Paré la cámara y estuvimos unos cinco minutos esperando a que Sonia se relajara un poco, todo ello con la punta de Gonzalo metida en su culito. Por fin pidió continuar y dirigiendo  con una mano la embestida, logró metersela entera aunque no sin dolor. Inés viendo que le dolía le dijo que se la fuera sacando poco a poco muy lentamente para poder grabarlo bien así que cm a cm estuve grabando la operación. Cuando salió entera, Sonia le pidió a Gonzalo que se lavara un poco así que mientras Gonzalo se bañaba, yo eché una miradita por la playa para ver si alguien se daba cuenta del tema, pero no había nadie que pudiera incordiarnos. Sonia e Inés hablaban sobre el tema del sexo anal y Sonia comentaba que nunca lo había probado pero que poco a poco lo iba a conseguir ya que esta primera experiencia no había sido tan desagradable. Yo seguía empalmado por lo que Sonia le comentó a Inés que podía hacerme un favor, y vaya que si lo hizo, en sólo dos mamazos ya me estaba corriendo en su boca, mientras Sonia miraba y se tocaba. Gonzalo llegó justo en el momento en que Inés se limpiaba la boca y se echó a reir.
Decidimos terminar de filmar en casa de ellos ya que Inés tenía un par de ideas para el final de la peli.
Mientras nos dirigíamos a casa de ellos, 30km mas o menos, Inés me comentaba que a Sonia le gustaría que Gonzalo la atara a la cama e hiciera como que la viola. Yo sabía que a Gonzalo eso le iba a gustar y que también le gustaría afeitarle el coñito a Sonia, así que esa iba a ser la tercera parte de la peli.
Subimos e Inés obligó a Gonzalo a atar y vendar a Sonia a la cama y luego que le afeitara el chochito. Sonia estaba excitadísima y a mi se me acabó la cinta por lo que Gonzalo tuvo que buscar otra virgen. Una vez afeitada total, Inés salió un momento de la habitación y volvió de la cocina con un par de frutas , un platano y un melocotón, y le pidió a Gonzalo que jugara con ellos. El melocotón lo frotaba en el clítoris hinchado de Sonia y el platano lo metía delicadamente hasta que Sonia se corrió. Desatamos a Sonia y atamos a Gonzalo para afeitarlo también. La verdad es que el pene afeitado de él parecía aún más grande. Como punto final Sonia se montó encima de Gonzalo dándole la espalda y dejándonos ver en primer plano como era penetrada, la visión de ambos miembros afeitados y ver la cantidad de jugos que segregaba Sonia me hacía difícil el concentrarme e instintivamente empecé a masturbarme. Se acercaba el momento de la eyaculación y le pedimos a Gonzalo que lo hiciera fuera para poder grabarla. La cantidad de esperma fue menor que la primera vez, pero la primera descarga le calló a Sonia en la cara y lo demás en su recién afeitado chochito.
Días después nos invitaron a ir a su casa a ver la peli que habíamos grabado. Pero eso queda para otra ocasión
chenchoygadita@hotmail.com