LA OTRA VIDA DE LAURA
| Esta historia la escribió una amiga
mía y me la pasó para que la publicase, con este relato hay
otros y si gustan estoy dispuesto a seguir con su publicación.
Antes de empezar he de decir que mi amiga se llamaba Laura, era Medico Estomatóloga, estaba casada y tenía dos hijos. Su marido era un industrial de Euskadi que murió hace 8 años, él era 20 años mayor que ella. Esta historia y las otras que he comentado antes, las escribió hace años ya que en la actualidad ella tendría 69 años. Hace escasamente un par de años Laura aún seguía siendo una mujer de una apariencia exquisita que rezumaba señorío por donde pasaba, me había olvidado de comentar que ella pertenecía a una de las familias más ricas, influyentes y de recio abolengo de España y tenia esa clase que solo tienen esas pocas personas que nacen, viven y envejecen envueltos ese alo de exquisitez. Laura como he comentado era de esas personas que no hubieran tenido que trabajar nunca, a pesar de eso fue élla una de las pocas mujeres que en su época acababan una carrera universitaria y de las menos que se atrevían a montar una consulta propia. Era pues una mujer decidida e inteligente y razonablemente independiente para su época y su posición social y digo razonablemente, porque se casó con Alejandro por indicación paterna y a pesar su infelicidad matrimonial, la palabra separación no estaba en su diccionario, así pues se dedicó a sus hijos, a su trabajo y a sus compromisos sociales manteniendo la impecable imagen personal y familiar que todos esperaban de ella. Pero la realidad de Laura era muy diferente, pues su lado inteligente e independiente la llevó a crear una doble vida que a veces rayaba en el mas loco desenfreno, así había una Laura aristocrática de conducta intachable y otra Laura la mas hermosa y sensual mujer que haya conocido nunca, para la que la palabra "prohibido" no existía y la palabra "vivir" adquiría un significado y una dimensión totalmente diferente. Laura media 1,73cm. y sus medidas mas o menos eran 95.60.90, sus largas piernas la hacían parecer mas alta, éstas eran perfectas, ni gruesas, ni delgadas, su cintura se hincaba en su cuerpo realzando su esplendido trasero, redondo y respingón, con una magnifica espalda y unos hombros mas bien anchos pero sin llegar a ser muy prominentes, un vientre plano y unos pechos para mi gusto perfectos, ni grandes, ni pequeños pero muy bien puestos y coronados por unos pezones mas bien pequeños pero duros y tiesos. Su brillante pelo negro azabache no hacia más que dar un toque exótico a su preciosa cara de ángel, con unos labios carnosos y sus espectaculares ojos azules como el mar. En fin aquellos espectaculares ojos azules se cerraron hace un año y es justo ahora cuando creo que es el momento de publicar sus relatos y ver que es lo que se puede hacer con un trocito de tu vida sin que nadie se entere. Quiero desde aquí rendir homenaje y tributo a esa rara avis que fue Laura. Parece ser que todo empezó por casualidad,
algo así como……..
Me llamo Laura y he empezado a escribir aún no se muy bien porque, quizás para distraerme o quizás para poner por escrito lo que sin duda es una locura. Es la primera vez que hago esto y no se muy bien por donde empezar, así que empezaré mas o menos por el principio, al fin y al cabo dudo que nadie lea esto nunca. Como he dicho me llamo Laura tengo 25 años, estoy casada y tengo dos niños preciosos de 1 y 2,5 años, mi marido vive entre Madrid y San Sebastian yo soy estomatóloga y aunque de momento no trabajo, por cuidar a mis niños tengo intención de montar una consulta en cuanto pasen un par de años. Mi marido es un buen hombre pero chapado totalmente a la antigua, su fabrica y sus negocios, sus puros y sus viajes, sus amigotes y sus comilonas, sus cacerías y sus días de pesca, sus hijos y su mujer. El tiene 45 años y la verdad no esta mal mis amigas dicen que es muy guapo, yo no veo que sea para tanto, quizás porque siempre que se acerca a mi sea oliendo un poco a alcohol y por supuesto a tabaco. Mi vida sexual con el se reduce a cuando él tiene ganas, primero me mira, sonríe y empieza manosearme, sobre todo los pechos y el culo creo que en casi 5 años de matrimonio no ha osado a meter los dedos en mi sexo ni una sola vez , en una ocasión que yo me atreví a indicarle tomando su mano y colocándola en mi rajita, me miro con una cara de entre extrañeza y reproche, me sonrojé y sentí vergüenza, comprendí entonces que hacer el amor con él no pasaría jamás esas cuatro caricias para a continuación apretar sin demasiados miramientos mi reseco sexo y casi siempre con bastante dolor soportar sus penetraciones, que a falta de delicadeza , cariño o técnica tienen la ventaja de ser especialmente cortas, eso si descargando todo su semen en mi vagina lo cual me hace ir corriendo al WC para limpiarme rápidamente, pues la verdad es que no me apetece quedarme embarazada de nuevo como el querría y tenerme así rodeada de niños sin poderme mover. Este Verano ha sido muy especial para mi pues como otros años lo hemos pasado en San Sebastian pero esta vez mi hermana ha venido a pasarlo con nosotros, me hacia mucha ilusión verlos pues ellos viven en Coruña y solo nos vemos para navidades, Rosa es casi 10 años mayor que yo, pero a pesar de la diferencia de edad siempre nos hemos llevado muy bien, tanto o mejor que con mis otras hermanas Julia de 28 y Azucena de 31. Rosa tiene tres hijos, dos niñas y un chico que es el mayor Daniel de 14 años, es muy callado e introvertido desde muy pequeño siempre ha tenido predilección por mi y si con alguien se relaja y habla un poco mas de la cuenta es con su tía Laura. La familia de mi marido tiene una casa justo delante de La Concha al lado del Monte Igueldo, como es bastante grade, cabíamos todos sin mayores problemas, los días de playa iban pasando y yo había comentado con mi hermana que su hijo Daniel se estaba convirtiendo en un hombrecito, media casi 1,75 delgado, imberbe, de piel muy fina. Un día después de cenar hacia un calor terrible y la tela del vestido se me pegaba por todas partes, así que decidí ir a ducharme, entré en el baño sin llamar pensando que no había nadie y sorprendí a mi sobrino completamente desnudo, secándose después de una ducha. Perdón pensaba que no había nadie, lo siento mucho. Dije mientras él sin articular palabra y rojo como un tomate intentaba taparse, con poco éxito, su pene aunque fláccido me pareció de un tamaño considerable. Salí rápidamente y me espere en la puerta, el se puso un pijama y salio al poco rato. Me volví disculpar y el acepto diciendo: No pasa nada tiíta es que debo de haber cerrado mal el pestillo. Mientras me hablaba yo inconscientemente dejaba ir fugaces miradas a la entrepierna de mi sobrino, no podía quitarme de la cabeza su cuerpo desnudo y aquel pene tan largo, disimuladamente intentaba detectar en algún movimiento el tamaño de su bulto a través del fino pijama, estaba como abstraída mientras Daniel hablaba de no se que, cuando algo me hizo volver ¿Qué dices? No nada tía, nada. No, no dime. Que…eso que no he podido evitar ponerme nervioso al verte, y que eres muy guapa. Hay criatura me alegro que me encuentres guapa, bueno a dormir vale, ¿Si me das un beso? Claro que si. Nos dimos dos besos en las mejillas pero en el segundo dejé mi cara pegada a la suya unos instantes y al separarme aun no se muy bien si con intención o inconscientemente roce su paquete con mi pierna, un escalofrío recorrió mi cuerpo mientras entraba en el baño y cerraba tras de mi la puerta. Un calor extraño acabo de empapar mi ya sudado cuerpo mientras comenzaba a desnudarme. No podía quitarme de la cabeza aquella imagen e inconscientemente la repetía una vez y otra y recordaba el tacto de su piel en mi cara y el roce de su miembro con mi pierna, en ese estado me metí en la ducha donde mis humedades externas e internas se mezclaron y comencé a imaginar que él me podía estar espiando a trabes del ojo de la cerradura, o por las ventanas semitraslucidas de arriba, eso me excitaba aún mas y así sin pensar mis manos recorrían mi cuerpo y se detenían como sin querer en mi mojado sexo. Cuando acabé, con unas convulsiones considerables por mis temblorosas piernas chorreaban toda clase de líquidos, mis senos parecía que me iban a estallar y mi corazón se quería salir del pecho, me arrodillé y seguí tocándome produciéndome varios orgasmos hasta que rendida y sin fuerzas me deje caer y sin poder controlarlo me orine encima, hasta eso me produjo placer. Cuando acabé me fui sin decir nada a nadie directamente a mi habitación y me metí en la cama sin poder dejar de pensar en la locura que por lo menos de pensamiento había cometido, me sentía extraña como si le hubiera sido infiel a mi marido, pensaba en mis hijos y en mi hermana y como no, en mi sobrino, si el supiera…. Al día siguiente fuimos como siempre a la playa, estaba yo en la orilla dejando que las olas acariciasen mis piernas mientras vigilaba a las niñas de mi hermana y claro también a Daniel que estaban dentro del agua, en el momento en que mi sobrino salía acercándose a donde yo estaba un par de chulillos de playa me soltaron un piropo de cierto mal gusto y dirigido sobre todo a mi trasero, Daniel al oírlo salio corriendo hacia ellos y se enfrento diciéndoles que porque no miraban el culo de su madre, entonces los dos muchachos se enfrentaron a Daniel y yo tuve que meterme en medio cojiendo a mi sobrino para que aquellos dos machitos no le hicieran daño. Déjame tía Que no déjalos que no vale la pena. Déjalo tía deja al machito a ver que hace. Ni se te ocurra no ves que son lo que son. Venga tía quitate del medio Tía Laura por favor Ni en broma que no te dejo que mas quisieran tener ellos lo que tu. Que??? Sin saber muy bien porque había dicho eso, me encaré a ellos poniéndome en jarras y les dije: Haber machitos de playa que queréis, mirarme bien, con los dos no tengo ni para empezar, así que largo de aquí, iros detrás de una roca y os la cascais a mi salud. No me lo podía creer, no podía ser yo quien había dicho eso, me gire hacia Daniel , me estaba mirando con la boca abierta mientras los dos tíos sin decir palabra se fueron a buen paso, no se si cumplir mis ordenes. Jolin tía … Mira no se como lo he podido decir estoy sofocadísima , aún no me lo puedo creer, pero me han puesto tan nerviosa. Y además no quiero que te enfrentes con nadie. Como que no, eres mi tía y delante mío no consiento que nadie te falte, por muy guapa que estés con este bañador, nadie tiene derecho a…. Así que te gusta este bañador? Pues si te queda muy bien, bueno a mi me gusta, claro que…. ¿Qué? Que tu siempre estas guapa. Gracias eres un cielo. Nos sentamos en las hamacas y al poco le pedí que pusiera crema por la espalda y así lo hizo sus manos eran suaves y sus masajes caricias, me baje los tirantes e invité a mi sobrino a que me pusiese también ahí. Cuando acabó me giré y directamente mi vista se fue hacia su bañador marcaba un bulto mas que considerable, madre mía pensé vaya aparato, Dios mío pero como puedes ni siquiera pensar, pero jolin es que no es muy normal. Además jamás había estado con nadie joven, ni siquiera de mi edad, bueno aparte de…. Bueno es igual otro día ya lo contaré si tengo ganas, Déjame a mí que te pongo crema por la espalda. No tía , no. Y tanto que si no te quemaras que eres muy blanco de piel. Empecé a poner la crema muy despacio, bajando por su espalda hasta su cintura y metiendo mis manos en busca de su vientre y al hacerlo mis pechos rozaban levemente su espalda, el estaba nervioso y yo sin poder evitarlo seguía acariciando. Cuando acabé el no quiso girarse y se dirigió al agua pero pude ver como su erección era evidente. Por la tarde después de una siesta nos fuimos al cine, como éramos mucha gente nos tuvimos que repartir y cuando estaban todos acomodados Daniel y yo estábamos de pie, buscando y rebuscando encontramos dos butacas en la última fila y pegada a la pared, al entrar hacia el final Daniel lo hizo primero y yo le seguí, se sentó y al pasar por el estrecho pasillo perdí el equilibrio cayendo sobre mi sobrino, dios mío otra vez note aquel bulto que no me dejaba dormir pero esta vez clavado en mi culo. Perdona Nada tía te has hecho daño? No, daño no. Empezó la película y yo no acaba de encontrar la postura adecuada la butaca era incomodísima y la estrechez hacia que continuamente mi pierna rozara la de mi sobrino que iba con pantalones cortos, por el calor me desabroche dos botones de mi camisa y pude ver como Daniel de reojo miraba discretamente mi escote, el contacto de mi pierna con la suya nos producía sudor pero ninguno de los dos hacia nada por separarse al rato decidí levantarme un poco la fina falda de forma que mis rodillas quedasen desnudas, el disimuladamente seguía todos mis movimientos y yo disimuladamente intentaba escudriñar en la oscuridad de la sala intentando distinguir un bulto en mi sobrino, la situación me estaba poniendo a tope y notaba como mi sexo estaba completamente húmedo, entonces sin mas puse mi mano en su pierna y le pregunté: ¿Te gusta la película? ¿Un poco pesada no? Si un poquito Dejé mi mano como si nada sobre su pierna y con la yema de mis dedos acariciaba en pequeños círculos sus aductores, el como sin querer abría cada vez mas sus piernas y mis inocentes carias cada vez eran mas evidentes, en ese momento el colocó su mano sobre el apoyabrazos dejándola caer hasta que sus dedos rozaban mi rodilla, un escalofrió recorrió mi cuerpo, pero automáticamente sin poder, ni querer evitarlo subí mi rodilla hasta sus dedos, al levantarla la falda cayó hacia atrás dejando al aire buena parte de mi pierna y Daniel otra vez de reojo observó en silencio mientras, como aceptando mi invitación e imitándome empezó a mover sus dedos sobre mi pierna tal y como yo lo hacia en la suya y al igual el que había hecho el yo sin dejar de mirar la película abría mis piernas de forma que mi sobrino pudiera acariciar sin problemas , mi estado era indescriptible, estaba totalmente excitada, temblorosa y al tiempo me moría de miedo, no sabia que hacer, ni donde podía llegar esa locura, pero me derretía pensado en aquel cuerpo joven y me imaginaba aquella verga dura y enorme entrando y saliendo de mi, absorta en ese mar de contradicciones mi mano subió sin querer hasta notar el hueco de los pantalones cortos, me quede inmóvil, mientras el paró de acariciarme, al cabo de unos segundos que me parecieron horas movió su mano descendiendo por la finísima piel de mis aductores quedándose justo un poquito por debajo de donde había quedado mi falda, yo al notarlo moví mis dedos por debajo de su pantalón, el se volvió a quedar quieto y de golpe hizo un leve movimiento con su cadera y entonces pasó, note el glande de aquel pene en mis dedos, yo moví mi pelvis y su mano cayo sobre mi sexo y el sin mas se coló por debajo de mis braguitas, al notar sus dedos en mi sexo me sobrevino el primer orgasmo de pura excitación , paró de inmediato mientras yo intentaba recuperar la respiración, al hacerlo lo mire y el me miro con un semblante entre extrañeza, culpabilidad, arrepentimiento pero sobre todo deseo, yo mire alrededor y la poca gente que estaba a nuestro lado seguía la película ajenos a nosotros, entonces aparte su mano y disimuladamente y poco a poco me quite las bragas y las puse en mi bolso, mientras el se quito el yérsey y lo puso sobre sus piernas la columna que separaba la butaca de Daniel de la siguiente nos cubría perfectamente así que tomé la mano de mi amante y la pase lentamente por mis labios vaginales dejando que sus jóvenes dedos se colasen dentro de mi chorreante sexo para después sacarlos y metérmelos en la boca degustando el sabor de mis líquidos para acto seguido empapados en saliva conducirlos por debajo de mi blusa hasta mis durísimos y erectos pezones, Daniel al notar el tacto de mis pechos no pudo evitar soltarse de mi mano y apretar mi pecho, yo completamente entregada al goce del momento dejé caer mi cabeza hacia atrás mientras su mano jugaba con mi pecho hasta que me apretó casi pellizcando un pezón y no pude evitar un gemido de placer que tuve que disimular rápidamente con un repentino ataque de tos mientras comprobaba que nadie se había percatado, mi excitación era brutal y notaba como estaba mojando la falda mientras la mano de Daniel había vuelto decidida y esta vez sin timidez jugaba, exprimía y se colaba hasta con dos dedos a ala vez en mi vagina produciéndome un orgasmo detrás de otro hasta que lo pare pues de seguir me hubiera puesto gritar de felicidad, cuando abrí los ojos después de medio controlar la situación mire descaradamente su yérsey y acto seguido introduje mi mano por debajo y ahí estaba el tan anhelado y soñado pene de mi sobrino, que duro y tieso como el acero desafiaba la ley de la gravedad, y no me había equivocado aquello media como treinta centímetros , era brutal jamás imaginé que hubieran de ese tamaño, la tome en mi mano recorriéndola de arriba abajo y de nuevo note como un montón de líquidos acudían a mi vagina, Daniel me hizo un gesto de que parase comprendí que el chico debería de estar a punto con esa situación , mi cabeza no podía pensar muy bien pues no quería que se quedase así, pero si se corría lo pondría todo perdido, a todo esto yo no soltaba la polla de mi sobrino y con mi otra mano en mi sexo llegaba una y otra vez al éxtasis, en una de estas observando que no nos podían ver y mirando fijamente aquel poderoso miembro que tenia como hipnotizada, me arme de valor pues era además mi primera vez y agachándome me introduje como pude toda aquella carne en la boca pensando que aquella locura me daría asco, pero de repente note como lejos de repulsa lo que estaba sintiendo era el sumun de mi excitación y aunque Daniel intento apartarme aquella verga exploto en mi boca produciendo en mi el último y mas brutal de los muchos orgasmos que había tenido y sin sentir asco, ni pudor u cualquier otra chorrada seguí lamiendo y chupando a aquella polla mientras se corría dentro de mi boca y yo de nuevo dejaba ir mas líquidos de la cuenta sobre la butaca. Me levanté |